Hispanos van del futbol al futbol americano

En su primer día de práctica de futbol americano hace tres años en una preparatoria de Dallas, Óscar Melo acababa de emigrar de México y no sabía mucho de cómo se jugaba el deporte.

No tenía ni idea de nada”, dijo Melo. “La mayoría de mi vida he jugado al soccer y al beisbol”.

Poco a poco, y con la ayuda de sus compañeros que le traducían las instrucciones de los entrenadores, Melo fue mejorando. Con sus 250 libras y 6 pies de altura, él es ahora uno de los tacles en la línea defensiva de los Jaguares de la preparatoria Moisés Molina.

El otro es su hermano gemelo, Francisco Melo, de 230 libras de peso y 5 pies con 10 pulgadas de altura.

Los hermanos mexicanos no son los únicos latinos que han cambiado los shorts y camiseta del balompié por el casco y las hombreras del futbol americano.

En la preparatoria Molina, ubicada en Oak Cliff, el 85 por ciento del equipo consiste de latinos. Más de 300 jóvenes hispanos tienen un lugar en equipos del emparrillado colegial y 25 latinos están bajo contrato en la Liga Nacional de Futbol (NFL.) Además, según datos de la NFL, ocho de cada 10 hispanos entre los 18 y 34 años sigue los juegos de la liga y 12 equipos, incluyendo los Cowboys de Dallas, ofrecen transmisiones de radio en español.

La afición por el futbol americano por parte de jóvenes latinos, tanto emigrados de América Latina como nacidos aquí de padres inmigrantes, es parte de la transición cultural, así como de estar expuestos a este deporte en secundarias, preparatorias, en la televisión y hasta en sus vecindarios.

A Óscar Melo, el jugar futbol americano le dio un sentido de satisfacción que nunca encontró con el soccer.

“Empecé a sentir la adrenalina cuando me golpeaban o yo golpeaba a alguien”, afirmó. “Cuando hacía las cosas bien, todos me felicitaban y me empezó a gustar”.

En comparación con el soccer, Melo dijo que el futbol americano “es más físico, te golpeas más, te cansas más”. En México, Melo corría tras un balón con el único objetivo de patearlo hacia la portería rival. Ahora el nativo de Tamaulipas tiene que memorizarse múltiples jugadas, estar pendiente de su lugar en la formación y atento a cuándo inicia y termina la acción. También debe actuar en coordinación con sus compañeros de línea, incluyendo su hermano Francisco.

“Hay que hacer una cantidad de cosas”, dijo Melo. “También hay que saber qué va hacer él y qué hago yo”.

Otros compañeros de los hermanos Melo descubrieron el futbol americano de manera fortuita.

Ray Contreras siempre jugó balompié de niño, hasta que vio a unos vecinos jugar futbol americano y se les unió.

“No sabía que el futbol americano era un deporte”, dijo. Pero desde entonces se volvió fanático de este deporte y en particular de los Falcons de Atlanta y su otrora mariscal de campo, Michael Vick.

Su afición lo llevó al equipo de futbol americano de la preparatoria Molina, donde se desempeña como mariscal de campo del equipo júnior.

Algo similar pasó con Juan Huerta, originario de Tijuana, que se interesó en el deporte cuando vio a unos amigos jugar.

“Me gusta correr con la pelota”, dijo.

De los juegos de patio o calle pasó al campo de su preparatoria. Huerta es ahora el corredor suplente de los Jaguares.

Aunque los jóvenes latinos eventualmente desarrollan una afición por este deporte, quizás no se puede decir lo mismo de sus padres.

Charles DeVille, el entrenador en jefe de los Jaguares, anteriormente fue coordinador defensivo de la preparatoria Hahnville en Louisiana, que resultó campeona estatal y lograba reunir a 9,000 fanáticos en las gradas durante la temporada de juegos en casa.

Pero en su primer juego como técnico de los Jaguares de la Molina, sólo asistieron unas 35 personas a ver el juego.

Óscar Melo señala que no a todos los miembros de su familia les gusta el futbol americano. De hecho, algunos consideran que promueve la violencia.

“Mi padre no admite mucho el futbol americano en la casa”, dijo Óscar. “Dice que es un deporte violento que a la larga nos va a traer consecuencias. Que vamos a estar muy lastimados para trabajar o hacer otras cosas. Para él es perder el tiempo”.

Pero lentamente desde la llegada de DeVille, los Jaguares han logrado atraer más gente a sus juegos. Antes que el nuevo coach llegara, la preparatoria solamente había ganado un partido en siete años. En los últimos tres han ganado 16 y han alcanzado los playoffs, o liguilla, en dos ocasiones.

Las gradas otrora vacías el año pasado contaron con la presencia de 2,000 fanáticos.

Y aunque el riesgo de lesiones o huesos quebrados siempre es una posibilidad en este deporte, también ofrece la oportunidad de becas y de jugar a un nivel más alto.

Algunos jugadores de la Molina que se han graduado en los últimos años han ido a jugar –con sus estudios becados– con los Aztecas de la Universidad de las Américas en Puebla, México (UDLAP.) Los jóvenes inmigrantes, en particular, son solicitados por ese equipo, ya que las reglas le permiten sólo tener tres extranjeros en sus filas, dijo su entrenador, Cedric Allen.

Allen es originario de Dallas y vivió muchos años en Oak Cliff y tenía muchos amigos latinos que jugaban con él.

“Había muchos jugadores que podían haber seguido jugando en (las universidades)”, dijo. “No sabes la cantidad de buenos jugadores mexicoamericanos que juegan en Texas”.

La UDLAP expandirá su reclutamiento de jugadores latinos en Estados Unidos, agregó.

Además de la posibilidad de becas, muchachos como Contreras pueden aspirar a algún día ocupar el puesto de sus héroes en la NFL.

Un jugador de DeVille en Louisiana, por ejemplo, llegó a ser el profundo fuerte de los Redskins de Washingon.

E inmigrantes como Luis Zendejas, director comunitario de los Cardinals de Arizona, han ocupado puestos bien remunerados como titulares en equipos profesionales de la NFL.

Zendejas, originario de Michoacán, México, pateó para la Universidad Estatal de Arizona, los Cowboys de Dallas y los Eagles de Filadelfia.

“Muchos me preguntan porque no me asusté pateando enfrente de tanta gente” en los estadios, relató Zendejas. “Les respondo que este no es mi deporte favorito. Si me pusieras en el estadio Azteca a patear un penal para las Águilas del América, entonces sí estaría nervioso”.

Aunque el futbol americano le dio gloria y sustento, Zendejas afirma que hoy en día sigue siendo más fanático del balompié que del futbol americano.

Pero el ser fanático de un deporte no significa que no se pueda ser fanático de otro.

Óscar Melo recuerda sus correrías en las canchas de futbol, pero sueña con algún día jugar futbol americano profesionalmente.

“Tengo muchas ganas de seguir”, afirmó “Si pudiera, seguiría jugando hasta (nivel) profesional. Hasta que el cuerpo me dé la oportunidad de jugar, voy a seguir jugando”.

fuente Áldíatx

www.blogsports.com.mx

 

5 comentarios para “Hispanos van del futbol al futbol americano”

  1. [...] Más de 300 jóvenes hispanos tienen un lugar en equipos del emparrillado colegial y 25 latinos están bajo contrato en la Liga Nacional de Futbol (NFL.) Además, según datos de la NFL, ocho de cada 10 hispanos entre los 18 y 34 años sigue … Go here to read the rest:  Hispanos van del futbol al futbol americano « blogsports [...]

    • luis fernando sanchez zavala Dijo:

      yo quiero jugar americano pero no encuentro una preparitoria dode ahiga un equipo de futbol americano, y es que toda via boy a entrar a terser grado de secundaria.

  2. cesar evans Dijo:

    quiciera saber si hay alguna entidad que brinde becas universitarias para jugar futbol amercino.

    Soy de Perú tengo 20 años y practico rugby deporte parecido al futbol americano.

    Gracias

    evans.obando@gmail.com

  3. Cada temporada, y cada vez gracias a Dios este deporte va creciendo fuera de las fronteras norteamericanas, tanto es latino america como en europa e incluso asia, el futbol americano va creciendo y eso es una gran noticia. Esperemos que siga asi, y asi lo creemos. Viva el FOOTBALL !!! we love this game

  4. HOLA IO SOI RECONTRAFANATICO DE LO TENESSE TITANS Y KISIERA SABER SI EN LIMA SE PRACTICA EL FUTBOL AMERICANO, YA Q AKI DONDE VIVO LO PRACTICO CON MIS COMPAÑEROS Y LO JUGAMOS BIEN
    PERO SIN PROTECCION… JEJEJEJE!!!…. SE PODRIA BUSCAR UN AUSPICIADOR EN LIMA Y NOSOTROS JUGAR Y TRAER ESTE DEPORTE Q MUEVE MAS BILLETE Q EL FUTBOL NORMALLL….!!!!

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